¿Por qué nos hace tanto bien viajar?

¿Por qué nos hace tanto bien viajar?

Salir de la rutina y descubrir nuevos lugares son solo dos de los principales beneficios de viajar, los más obvios. Pero las ventajas para tu salud física y mental, para tu cultura y tu desarrollo personal son muchas más.

Beneficios físicos de viajar

Por lógica, salir de viaje implica romper con las costumbres sedentarias. Sea el que sea el formato que hayas elegido para viajar, por lo general eres mucho más activo físicamente que cuando estás en tu ritmo diario de casa-trabajo-casa. Visitas atracciones turísticas y museos, haces actividades de ocio con tintes deportivos, incluso si tu plan es irte una semana en un hotel en la playa, nadarás y caminarás en lugar de pasarte el día sentado en el coche y frente a una computadora.

Beneficios psicológicos

Los que optan por viajes relajantes pueden contar con una ruptura con el estrés habitual. Los que son más activos y acumulan las visitas turísticas o las actividades día tras día se sumergen en el arte, la cultura, el deporte o la naturaleza, y pese a tener cierto tipo de estrés vinculado con la intensidad de la actividad, también rompen con la clase de estrés que acompaña las tareas cotidianas.

En el caso de parejas y familias, un viaje es una oportunidad para encontrarse en condiciones diferentes. Los límites de las responsabilidades de cada uno dentro de la familia se borran, lo que otorga mayor libertad a cada uno, y la oportunidad para conversaciones diferentes y a menudo más profundas, más útiles.

Beneficios culturales

Conocerás el patrimonio cultural de otras zonas y países a través de sus monumentos, de sus museos, o de sus gastronomías(entre muchas cosas). Aprenderás sobre historia, notarás diferencias culturales, y hasta quizás puedas empezar a familiarizarte con otros idiomas. Incluso si optas por el más turístico de los recorridos en el destino más turístico del mundo, cuando vuelvas a casa serás más culto.

Desarrollo personal

Pero quizás la parte más fascinante y el mayor dentro de los beneficios de viajar es lo que supone para tu desarrollo personal. Cuando viajas, especialmente fuera de tu país, y todavía más si vas en un destino cuyo idioma no es el tuyo, tienes que volver a aprender lo más básico. Te das cuenta que muchas de tus certezas actuales vienen de la comodidad de tu rutina. También descubres que las personas tienen otras costumbres, otros razonamientos, otras opiniones, otros valores. El contacto con las personas de fuera te obliga a volver a poner en duda muchas de las cosas que tomabas como dogmas y no eran más de prejuicios. Te obliga a pensar, a comparar, a entender, más allá de los clichés.

Viajar, especialmente en su componente humano, es una experiencia que solo puede beneficiar a tu crecimiento personal.

7 julio, 2016 / por / en

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